Rompiendo 5 mitos sobre el reciclaje

El reciclaje se ha convertido en una práctica común en muchos hogares debido a la amenaza inminente del cambio climático. Sin embargo, muchas personas todavía se preguntan si de verdad vale la pena el tiempo invertido en reciclar o incluso creen que clasificar residuos no tiene ningún efecto significativo y que no sirve para nada. Estas falsas creencias contribuyen a alimentar la desinformación sobre el reciclaje, a pesar de su impacto positivo en el medio ambiente.

Para poder comprender por qué reciclar es tan importante para preservar el planeta, vamos a romper los mitos erróneos más comunes sobre el reciclaje y su proceso. ¡Continúa leyendo!


1. «Reciclar es una pérdida de tiempo»

¡Error! Reciclar un artículo siempre será mejor que tirarlo a la basura. Materiales como el papel, el vidrio y el aluminio se pueden reciclar una y otra vez conservando su calidad.   

Clasificar residuos y depositarlos en su contenedor correspondiente no requiere mucho más tiempo que simplemente tirarlos a la basura, así que no hay excusa. Para que el proceso sea más fácil para todos, te recomendamos que cada tipo de material o residuo tenga su lugar específico en casa.

El beneficio es mucho mayor que el mínimo esfuerzo empleado, puesto que convertir un pequeño gesto como reciclar en hábito puede mejorar la peligrosa situación medioambiental.


2. «No pasa nada si no se separan los residuos»

Si piensas esto, estás totalmente equivocado. Es muy importante la clasificación de materiales, ya que depositar basura orgánica o vidrio en un contenedor que no corresponde podría provocar graves problemas en la cadena de reciclaje.

Por ejemplo, el vidrio roto podría dañar la maquinaria de las plantas de reciclaje. Por esta razón, separa siempre los residuos correctamente, y lo que no sepas reciclar tíralo en el contenedor de restos o llévalo a un punto limpio ante la duda.


3. «Los residuos se mezclan en el transporte o en la planta de reciclaje»

Todo un clásico que es totalmente mentira. Normalmente, cada contenedor de reciclaje tiene su propio camión, así que no hay posibilidad de cruce de residuos en el transporte. No obstante, también existen vehículos que recogen todos o varios tipos de residuos porque tienen compartimentos en su interior para diferenciarlos.

Por otro lado, cada clase de residuo se procesa en una planta de reciclaje específica, y los trabajadores no perderían el tiempo mezclando algo que ya se había clasificado.


4. «Los productos reciclados son de baja calidad»

Cuando empezó a llevarse a cabo la práctica del reciclaje, mucha gente dudaba de la calidad de los artículos hechos con materiales reciclados. No obstante, la tecnología ha evolucionado desde entonces para ofrecer productos de alta calidad fabricados a partir de otros residuos.   

Probablemente, muchos de los artículos que usas todos los días son reciclados. Al contrario de lo que se cree, los productos hechos de materiales reciclados son comparables en calidad a sus equivalentes no reciclados. Además, es mucho menos contaminante reciclar que fabricar un artículo nuevo.

5. «Se puede reciclar cualquier tipo de plástico»

No todos los envases de plástico son reciclables. A diferencia de lo que muchos creen, los plásticos de un solo uso, como las pajitas o los bastoncillos higiénicos, no se pueden reciclar. Además, el material de la mayoría de estos utensilios que se utilizan durante solo unos minutos procede de combustibles fósiles, y permanecerán en el medio ambiente prácticamente para siempre.

Así mismo, cuanto más plástico contenga un producto, más complicado será reciclarlo. Las botellas de plástico, por ejemplo, no se suelen transformar en botellas nuevas que se pueden reciclar sin límite, sino que se descomponen en pellets de plástico para hacer algunas prendas de ropa, tejidos de tapicería y otros artículos que no se podrán volver a reciclar.


Reduce, reutiliza y recicla

Los mitos acerca del reciclaje desmotivan a la gente para que deje de practicar una acción muy útil y, sobre todo, respetuosa con el medio ambiente. Ahora que hemos desmentido estas falsas creencias, ¡cambia tus hábitos y recicla de forma responsable! Aunque lo más importante para no contaminar y cuidar el planeta es empezar por reducir la cantidad de residuos que generes y reutilizar todo aquello a lo que puedas darle una segunda vida.