Apostamos por el Movimiento Zero Waste. ¿Cómo reducir nuestros residuos?

Actualmente se generan al año más de dos mil millones de toneladas de residuos, lo cual tiene consecuencias negativas para el Medio Ambiente y nuestro ecosistema. Esto se debe, principalmente, a la gran cantidad de plásticos que pueden encontrarse entre dichos residuos. Por eso hoy vamos a ver de qué se trata el “Zero Waste”, cuál es la base de dicho movimiento, y qué podemos hacer nosotros, como individuos/as en particular y como sociedad en general, para poder llevarlo a cabo en nuestro día a día.
Si tú también buscas el bien social y te interesa cuidar de nuestro planeta e intentar frenar problemáticas como la cantidad y el cúmulo de deshechos, la contaminación, y, por tanto, el calentamiento global, ¡sigue leyendo y únete al movimiento Zero Waste!

¿QUÉ ES EL MOVIMIENTO ZERO WASTE?
El Movimiento Zero Waste – conocido como Movimiento Residuo Cero en castellano – es una iniciativa social con una filosofía y una manera de vivir centrada en la reducción de residuos, con el fin de crear la menor huella de carbono posible en el Medio Ambiente. De este modo, se pretende mejorar las condiciones de vida para la flora, la fauna y el ser humano. Así pues, este movimiento considera esencial ser conscientes de cómo repercuten nuestras acciones en el planeta, lo necesarias que resultan la consciencia social y la educación medioambiental, y lo urgente que es adoptar medidas al respecto de manera inmediata.


¿En qué consiste el Movimiento Zero Waste?

Recordando nuestro post del Día Mundial del Reciclaje, podemos comprobar que la idea “Cero Residuo” está directamente relacionada con la filosofía del reciclaje sobre proteger el planeta, evitando la contaminación y creando consciencia sobre la importancia de establecer y llevar a cabo ciertos hábitos para el cuidado y la prosperidad de la Tierra. En este caso, los conceptos clave en los que se basa el movimiento Zero Waste son los siguientes:

RECHAZAR (Refuse)


Rehusar aquello que no necesitemos.
Evitar el uso de materiales tóxicos, contaminantes y de un único uso (como el plástico).

REDUCIR (Reduce)

Disminuir aquello que necesitamos
Realizar un consumo responsable. Reflexionar sobre lo que necesitamos realmente y lo que no. Adquirir productos de manera consciente y sabiendo su impacto sobre el ecosistema.

REUTILIZAR (Reuse)

Restaurar y reutilizar objetos y/o productos. Apostar por alternativas reutilizables, objetos de segunda mano, etc.

Reflexionar sobre la reutilización de objetos y/o productos antes de deshacernos de ellos. Pensar si puede restaurar, si puede emplearse de otra manera o tener otra funcionalidad, etc.

RECICLAR (Recycle)

Reciclar lo que no se puede rechazar, reducir y/o reutilizar.
Aquello que se debe desechar porque no se puede reutilizar y no podemos reducirlo y/o rechazarlo, debe reciclarse de manera correcta*.
*En el post del Día Mundial del Reciclaje podéis encontrar cómo se debe reciclar adecuadamente.

COMPOSTAR (Rot)

Compostar los residuos orgánicos.
Compostar los residuos orgánicos para que se descompongan, se biodegraden y acaben convirtiéndose en abono para la tierra.




¿CÓMO PODEMOS LLEVAR A CABO EL ZERO WASTE EN NUESTRO DÍA A DÍA?

En este aspecto, debemos realizar un cambio de actitud frente al comercio y a la sostenibilidad del planeta. Para ello es necesario aprender a ser consumidores/as responsables y comprometidos, adquirir buenos hábitos de compra, ser personas más críticas, empáticas y solidarias con el ecosistema. Por tanto, debemos apostar por una educación medioambiental, que se centre en ideales como el compromiso y la responsabilidad social, así como el respeto por el planeta.

  • Centrándonos, pues, en el movimiento “Cero Residuo”, si queremos participar en él, debemos tener en cuenta y poner en práctica distintas ideas y conceptos como los que os mencionamos a continuación.
  • Comprar a granel y sin envases: Utilizar bolsas de tela reutilizables y/o envases reciclables y reutilizables. Evitar el consumo de productos envasados de manera innecesaria como, por ejemplo, las frutas y verduras.
  • Primar el empleo de envases reutilizables para el caso de productos de higiene como gel, champú, jabones, etc.; e, incluso, apostar por el formato sólido y sin envases de dichos productos. Primar los envases mínimos y/o reciclables o biodegradables: Evitar los envases. En caso de ser inevitables, apostar por productos que lleven el mínimo envase posible y/o que sea un envase que se pueda reciclar con facilidad e, incluso, que llegue a biodegradarse. Apostar por envases y productos reutilizables y/o de segunda mano: Ropa, envases, muebles, productos electrónicos, juguetes…

  • Hacer uso de recipientes de materiales menos contaminantes: Intentar utilizar recipientes de cristal, de acero inoxidable, de fibras vegetales, etc., evitando el uso del plástico.
  • Emplear productos de limpieza que sean inocuos: Sustituir los artículos de limpieza que se componen de químicos y tóxicos, los cuales contaminan y afectan negativamente al Medio Ambiente. En este caso podemos emplear productos como el bicarbonato, el vinagre, etc.
  • Apostar por la compra de proximidad.


ALDOUS BIO SE COMPROMETE CON EL MOVIMIENTO “CERO RESIDUO”

La filosofía empresarial en la que se basa Aldous Bio se sustenta sobre la idea de fabricar y comercializar nuestros productos sin esquilmar recursos naturales disponibles y mucho menos hipotecar los recursos de las generaciones venideras. Por ello, los recipientes que empleamos se componen de materiales respetuosos con el medioambiente (evitando el uso de plásticos y plásticos de un solo uso). Asimismo, utilizamos formatos grandes para evitar realizar envíos continuados para, de este modo, disminuir las emisiones de CO2, y así, reducir nuestra huella.