Guía para comenzar a ser más sostenibles en el día a día

Proteger el medio ambiente día a día, con las costumbres cotidianas, es muy fácil. Además, resulta más económico y puede mejorar nuestro bienestar. Los siguientes consejos lo demuestran: ser "eco" no está reñido con el confort y la calidad de vida.

Consejos para ser más sostenible

Desde que nos levantamos y nos lavamos los dientes hasta que apagamos la lámpara de la mesita de noche, podemos minimizar nuestra "huella de carbono" cambiando mínimamente nuestras rutinas.

1. Evitar coger el coche (y el ascensor)

Optar por el transporte público en vez de utilizar el coche no solo puede tener beneficios para el
medioambiente. Puede ser una excelente manera de conocer gente y situaciones interesantes, o, simplemente, relajarse leyendo o consultando el móvil.
Decantarse por ir a trabajar o a otros lugares andando o en bicicleta o subir o bajar a pie en vez de
coger el ascensor también es positivo para la salud, pues está comprobado que realizar ejercicio
físico antes de trabajar favorece la concentración y la creatividad, reduce el estrés y favorece el
bienestar.

2. Consumir productos locales

Y mejor todavía si son de temporada. En el transporte de los alimentos se producen gases de efecto invernadero que afectan a la atmósfera, y sus envases tienen plásticos y otros materiales que no son nada sostenibles. Además, en los productos de cercanía hay suficiente variedad para preparar deliciosos platos de la cocina mediterránea.

3. Ahorrar agua

No es necesario ducharse más de 5 minutos ni tener el grifo todo el tiempo abierto durante la limpieza de los platos. También se ahorra mucha agua al poner la lavadora y el lavavajillas siempre con la carga completa.

4. Envases ecológicos

En el supermercado solemos tener un mismo producto en diferentes envases. Lo mejor es comprar todo lo que sea posible a granel y, si no queda más remedio que usar un envase, estos son, por orden, más ecológicos: vidrio, cartón, aluminio y plástico.

5. Electrodomésticos sostenibles

Al comprar un electrodoméstico nuevo, hay que procurar que sea de clase A+++. Y en cuanto a laslámparas, hay que optar por las LED. La inversión merece la pena: está demostrado que así se puede ahorrar hasta 200 € al año.

6. Reciclar, reducir, reutilizar

Hay muchas cosas que no es necesario comprar. ¿Para qué hacerse con una caja decorativa si se
puede personalizar una caja de regalo que nos dieron en un cumpleaños? ¿Y si evitáramos comprar
tuppers herméticos reutilizando una terrina de helado o de comida para llevar? ¿Y fabricar una
cortina con anillas de latas? Hay mil objetos en nuestra vida cotidiana que es posible reutilizar con
un poco de imaginación.

7. Optar por la digitalización en el trabajo y el tiempo libre

Ya hay muchas oficinas que funcionan de manera 100 % digital. Acumular papel impreso solo servirá
para que se deteriore por el tiempo. Además, se puede ahorrar en impresoras y tóner. Y en casa,
optar por el lector de libros electrónicos permite aprovechar mejor el espacio.

¡Así de fácil es ser "eco"! Vale la pena económicamente y nos permite vivir mejor a nosotros mismos y al entorno, ¡algo que no tiene precio!