¿Por qué es importante leer y entender las etiquetas de los alimentos?

Todos los productos envasados vienen con una etiqueta que detalla la información necesaria para saber exactamente qué estás adquiriendo. Seguro que no comprarías un móvil sin mirar sus características o un coche sin saber cuántos caballos tiene, ¿verdad? Pero ¿por qué no siempre se hace lo mismo con los alimentos? Para hacer la mejor elección, es esencial aprender a leer las etiquetas de los productos e interpretar la información que se facilita sobre ellos. Entender qué contienen los alimentos que consumes te hará tomar decisiones más saludables. En este artículo, te ayudamos a convertirte en un consumidor crítico que sepa qué productos alimenticios comprar y cuáles no.


  

Que no te engañen los eslóganes ni un diseño llamativo

Los consumidores están más preocupados que nunca por su salud y las marcas lo saben. Por eso, muchas utilizan eslóganes engañosos para hacer creer que sus productos son saludables cuando en realidad no lo son. Un yogur para cuidar la línea, por ejemplo, puede venderse como «natural», «rico en probióticos» o «bajo en grasas» y puede contener azúcares añadidos, conservantes o aditivos, lo que lo convierte en un alimento malo, y no lo sabrías si no leyeras los ingredientes.

Además, los envases están diseñados para que compres con los ojos. Aunque esté llena de elementos como imágenes, dibujos o colores vivos, la parte frontal no dice mucho de lo que contiene un producto de alimentación. Puede contarte qué es, pero puede engañarte fácilmente y convencerte de que es una opción más sana de lo que realmente es.



El orden de los ingredientes importa

También tienes que saber que los ingredientes se enumeran en orden descendente de cantidad. Entonces, si en una crema de calabaza esta hortaliza es el primer ingrediente, seguro que hay más calabaza en el bote que cualquier otra cosa.

Aunque es importante que veas cuál es el componente que aparece primero, también es esencial que sigas leyendo. Muchas veces se incluyen múltiples variaciones del mismo ingrediente en pequeñas cantidades. Si las sumas, podrías darte cuenta de que ese condimento podría ser el predominante. Por ejemplo, el azúcar puede no estar en la primera posición por contener diferentes versiones y eso no significa que no sea el ingrediente número uno o dos en la lista.


Cuanto más breves y fáciles de entender, ¡mejor!

Por otro lado, muchos productos tienen unas listas de ingredientes interminables y con nombres difíciles de pronunciar. Deberías saber que son otras formas de llamar al azúcar, al sodio o a las grasas saturadas. El azúcar se esconde bajo una gran cantidad de palabras que terminan en «osa» como glucosa, fructosa, maltosa o galactosa. Por esta razón te recomendamos optar por productos con listas de ingredientes breves, ya que más de dos o tres líneas te sugieren que el artículo de alimentación está altamente procesado.


Las etiquetas también te ayudan a comparar nutrientes

La comprobación del etiquetado también te puede servir para contrastar el contenido de nutrientes entre diferentes opciones. Además de la lista de ingredientes, la etiqueta nutricional proporciona información clave como la cantidad recomendada de una ración, grasas, proteínas, carbohidratos, vitaminas… Estos datos también te pueden ayudar a huir de algunos condimentos si tienes una intolerancia alimentaria o sigues una dieta que excluye ciertos alimentos.


Los ingredientes son mucho más relevantes que las calorías

No te obsesiones con cuántas calorías tiene el alimento que vas a comprar. En realidad, deberías centrarte en sus ingredientes. No todas las calorías son iguales, su procedencia importa mucho más que el número. Comprueba que esté libre de componentes perjudiciales para nuestro organismo como grasas trans, endulzantes artificiales, colorantes, saborizantes, conservantes o glutamato monosódico que muchas veces solo sirven para abaratar los costes y no proporcionan nada beneficioso para la salud.


Te invitamos a echarle un vistazo a nuestras etiquetas

No nos asusta que cuando termines de leer este artículo vayas a comprobar nuestro etiquetado. De hecho, te animamos a hacerlo. Todos los ingredientes utilizados en nuestra selección de Cremas Gourmet Organic & Ready to Eat son ecológicos, reales, libres de conservantes, colorantes, aditivos y sin azúcares añadidos. Desde Aldous Bio apostamos por ofrecer productos que a largo plazo te cuiden por dentro.

La mejor herramienta para evitar ser engañado y determinar si un producto alimenticio es bueno o no es leer y entender la etiqueta de lo que compras. De hecho, es la única manera de saber si estás comiendo Real Food o un producto ultraprocesado. Así que recuerda, cada vez que metas algo en la cesta, lee los ingredientes. No importa qué estés comprando, prestar atención a las etiquetas es el primer paso para cuidar tu salud.


No importa qué estés comprando, prestar atención a las etiquetas es el primer paso para cuidar tu salud.

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